MONASTERIO DE LEYRE

YESA – NAVARRA ARTE Y ESPIRITUALIDAD EN LA CUNA DE LA HISTORIA

Hay un punto en España, concretamente en el río Aragón, en el que confluyen tres rutas milenarias, que son: el Camino de Santiago, la Cañada Real de los Roncaleses, y la ruta fluvial de los almadieros. Y a escasos 500 metros de allí, en privilegiada atalaya, se alza un monasterio que, como esas rutas, también es milenario. El monasterio de Leyre es historia, arte, y espiritualidad.

¿Desde cuando está allí? No lo sabemos. Pero sí sabemos que en el siglo IX ya estaba allí. San Eulogio de Córdoba lo visita en el año 848, y entre otras cosas alude en una de sus cartas a la biblioteca que ya entonces allí existía. ¿Alguien da más?.

A partir de allí la Historia, con mayúscula, y el monasterio de Leyre caminan juntos. Leyre es bastión frente a la invasión musulmana, es Corte, es Obispado, es Panteón Real, y sobre todo es y sigue siendo un lugar monástico de oración. El solar de la abadía o del monasterio de San Salvador de Leyre es para ponerse delante de él, contemplarlo, sentirlo, leer en sus piedras, y disfrutar de todo el significado de lo que tenemos delante. Sin olvidarnos de que sigue vivo; sigue oyéndose diariamente el canto gregoriano; siguen tañendo las campanas llamando a laudes, vísperas, completas y maitines; siguen sus habitáculos poblados de monjes… como siempre.

Pero además de todo eso, ciñéndonos a lo material, a lo que no hace falta imaginar, Leyre es también Arte, con mayúscula igualmente. Acérquese hasta aquí el visitante y contemple la cripta, con sus desproporcionados capiteles, que vienen a recordarnos que el arte prerrománico también esta presente en Navarra, en esa sala sin ir más lejos. Contémplese igualmente la Porta Speciosa que da acceso al templo y no se pierda detalle de la misma. Una vez en el interior de la iglesia compruebe cómo el románico y el gótico son capaces de vivir en perfecta armonía.

Bienvenido. Esta usted en la cuna del viejo Reino de Navarra.